Personas que hicieron posible la existencia y pervivencia de la ferretería Sirera

Empleados

Marcial Escudero Tola (1971)
Marcial Escudero Tola (1971)

 

Marcial Escudero Tola

Cuando Jesús Rodríguez Sirera supo de su enfermendad y que fallecería en breves meses, buscó profesionales de la ferretería para que colaboraran con su esposa como trabajadores por cuenta ajena.

 Desde 1959 hasta su jubilación en 1983, Marcial se convirtió por derecho propio en un referente en Sirera. Trabajador serio y esforzado terminó con la categoria de dependiente mayor.

 Famosos eran sus "coñooo" se soltaba cuando ya le hartaban. Era capaz de definir cualquier tornillo pasante, rosca incluida a dos metros de distancia lo que maravillaba a cualquiera.

 Tristemente fallecio a los meses de jubilarse sin apena tiempo para disfrutar ese merecido descanso.

 Más adelante veremos fotos de la comida con sus compañeros con la que se celebró su jubilación. Por desscontado hubo otra celebración privada en casa de la Viuda de Jesús Rodriguez Sirera acompañado por su esposa donde tanto la titular del negocio como sus siete hijos y resto de familia extensa le demostraron que era alguien muy cercano a la familia.

 Si es cierto que nadie muere del todo mientras vivan personas recuerden su memoria, sirvan estas letras en honor a Marcial como muestra del cariño y respeto que todos le profesamos siempre.

José Sánchez de la Nieta y Abascal (1983)
José Sánchez de la Nieta y Abascal (1983)

José Sánchez de la Nieta y Abascal

 desde 1959 a junio de 1996 que se jubiló como jefe de sección, prestó sus servicios una persona muy querida por la familia. Profesional capaz de saber cuantos tornillos tenia en "un puñao" sin mirar ha sido el empleado con mayor tiempo de servicio. Las anecdotas son inumerables, desde que su esposa Coral sacara al bebe de meses de Socorro al parque, que los que luego fueron sus jefes de niños se le habían subido a la "chepa" a otras muchas que a buen seguro el contaría con mayor acierto. Rescataré una de la inauguración del nuevo local, dotado con una cinta transportadora entre la plantas baja y el sotano primero para subir y bajar las mercancias pesadas hizo que Dña. Socorro terminara prohibiendolo debido al riesgo de posibles accidentes. Su jubilación acaeció a los dos años del fallecimiento de la Vda. de Jesús Rodríguez Sirera con quien siempre fue leal y trabajador muy por encima de lo exigible. Era persona de confianza de la familia que p4rocuró para el la mejor jubilación que a día de hoy 2016 sigue disfrutando en su vivienda a espaldas de la ferretería Sirera